La NBA ha dejado de ser un juego de altura para convertirse en un juego de espacios. Las oficinas centrales de las franquicias ahora parecen centros de análisis de datos de Wall Street, donde cada paso cuenta para la eficiencia ofensiva.
Biometría en la Pintura

El juego ha superado la capacidad atlética pura. Hoy en día, si no conoces tus mapas de calor y tu fatiga neuromuscular en tiempo real, ya has perdido el partido antes del salto inicial.
El uso de tecnología wearable permite a los entrenadores monitorear la carga en los tendones de Aquiles durante los cambios de dirección. Esta precisión es la que permite el surgimiento del «unicornio» moderno: jugadores de 7 pies con la movilidad de un base y la precisión de un francotirador.